Siempre me he sentido orgullosa de mi pueblo, de mi gente, de ser rural, es más, muchas veces he dicho “soy de bancal“ ¡pues si señores, lo soy, y a mucha honra!, pero ¿Saben cuando me he sentido más orgullosa de serlo?

Aerenses - AER

Un día pensé que cada uno por su lado no llegaríamos muy lejos, que en los pueblos cada uno tiraba como podía, en aquella época nos juntábamos cuatro en nuestra modesta oficina de Viscoform y ahí empezó todo, necesitábamos más espacio porque ya éramos más de siete cada viernes, y así fundamos AER, se abrió el Coworking con ayuda del Ayuntamiento y AER fue creciendo a su ritmo orgánico, entre amigos, entre risas, sin tensiones, como debe de ser, no hay lucha por el poder porque el poder somos todos.

El día que más orgullosa me he sentido de ser de pueblo, de ser Aerense (como nosotros nos definimos), fue cuando el sueño de la presentación se hizo realidad, cuando Pepe Pastor se lo paso genial, cuando veía a Rafa Juan distendido, relajado, disfrutando del resto de los ponentes, cuando Didac Lee y Ricardo Lop nuestros padrinos estuvieron en diferido y en directo, cuando tenía muchas ganas de llorar viendo a mis compis Aerenses como hormiguitas de un lado para otro, unos en los controles allí arriba, de forma anónima, otros en las redes sociales twitteando, haciendo fotos, atendiendo a los que llegaban, presentando el evento y yo sentada en la primera fila entre amigos y políticos, pensando que vosotros los Aerenses que veía desde allí, currando como locos erais los que debíais de estar en la primera fila.

Quiero que sepáis que desde el día 31 de Enero TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS ESTÁIS EN LA PRIMERA FILA POR MÉRITOS PROPIOS!.

Gracias a todos los que de una forma u otra estuvisteis con nosotros, GRACIAS, GRACIAS GRACIAS de todo corazón.